¿Por qué mi lavadora no centrifuga y cómo puede afectar la goma de la puerta?
Problemas relacionados con la goma de la puerta y su impacto en la centrifugación
Una de las causas más frecuentes por las que una lavadora no centrifuga está vinculada a la goma de la puerta. Si la goma presenta desgarros, acumulación de pelusas o residuos, puede impedir que la puerta cierre correctamente. Esto activa automáticamente el sistema de seguridad, evitando que la máquina inicie o complete el ciclo de centrifugado. Además, una goma dañada puede provocar fugas de agua, lo que también afecta el funcionamiento del motor y la rotación del tambor.
Cómo la goma puede bloquear el proceso de centrifugado
Cuando la goma no sella adecuadamente, la lavadora detecta una posible fuga o un cierre defectuoso y detiene la centrifugación para evitar daños mayores. La presencia de objetos atrapados en la goma o un mal sellado pueden generar desequilibrios durante la ciclo de centrifugado, provocando que la máquina no gire o lo haga de forma irregular. Es fundamental revisar que la goma esté en buen estado y limpia, asegurando un cierre hermético y correcto.
Recomendaciones para verificar y mantener la goma de la puerta
- Inspecciona visualmente la goma en busca de grietas, roturas o residuos que puedan afectar el cierre.
- Limpia la goma con un paño húmedo y un poco de detergente suave para eliminar restos de jabón, pelusas o suciedad acumulada.
- Comprueba que la goma esté bien colocada en su perfil y que no tenga deformaciones que puedan impedir el cierre hermético.
Realizar estas revisiones periódicas ayuda a prevenir fallos en el ciclo de centrifugado y asegura un funcionamiento óptimo de la lavadora, evitando reparaciones mayores y prolongando la vida útil del electrodoméstico.
¿Cuáles son las causas más comunes de una goma de puerta deteriorada en la lavadora?
Desgaste por uso frecuente
Una de las causas más habituales del deterioro de la goma de puerta en la lavadora es el uso constante y repetido del electrodoméstico. Con el tiempo, los ciclos de lavado, apertura y cierre contribuyen a que la goma sufra fricción y estrés mecánico, provocando que las fibras se desgasten, se agrieten o se vuelvan más blandas. Este desgaste puede generar pérdidas de agua y afectar la eficiencia del sellado, por lo que es fundamental revisarla periódicamente para detectar signos de deterioro temprano.
Exposición a residuos y productos de limpieza
El contacto prolongado con residuos de detergentes, suavizantes y otras sustancias químicas puede afectar la integridad de la goma. Algunos productos contienen ingredientes agresivos que, con el tiempo, desgastan la superficie de la goma, provocando que se vuelva más frágil y propensa a agrietarse. Además, la acumulación de residuos puede generar moho y malos olores, acelerando el proceso de deterioro y comprometiendo el sellado de la puerta.
Condiciones ambientales y humedad
La humedad constante en el interior de la lavadora, combinada con ambientes con poca ventilación, favorece la aparición de moho y hongos en la goma. Estos agentes biológicos no solo deterioran la superficie, sino que también provocan manchas y malos olores que dificultan la limpieza y mantenimiento. La exposición a ambientes húmedos y cambios bruscos de temperatura también puede hacer que la goma se vuelva más frágil, agrietándose o deformándose con mayor facilidad.

¿Cómo reemplazar la goma de la puerta de la lavadora sin desmontar el frontal y qué pasos seguir?
Acceso a la goma sin desmontar el frontal
Para reemplazar la goma de la puerta sin necesidad de desmontar el frontal, primero debes abrir la puerta y localizar la abrazadera o anillo de retención que sujeta la goma en el marco de la puerta. En muchas lavadoras, esta pieza se puede soltar con facilidad, ya que suele estar fijada con clips o tornillos accesibles desde el interior del tambor. Es importante revisar si la goma está desgastada, agrietada o si ha salido de su sitio, ya que estos son los indicios de que necesita ser reemplazada. La clave está en manipular con cuidado para no dañar el cristal o el propio marco de la puerta.
Retirar la goma vieja con cuidado
Una vez localizado el sistema de sujeción, debes retirar la goma con precaución. Si la goma tiene un anillo de retención, afloja o quita este componente y desliza la goma hacia afuera del marco. Ten en cuenta que en algunos modelos la goma puede estar pegada o sujeta con clips internos, por lo que será necesario hacer movimientos suaves y constantes para evitar roturas. Si la goma está muy adherida, humedecer ligeramente la zona puede facilitar su extracción sin dañarla ni al marco. Recuerda inspeccionar bien la zona para detectar posibles restos o residuos que puedan impedir una buena estanqueidad con la nueva goma.
Colocación de la nueva goma y comprobaciones finales
Antes de colocar la nueva goma, asegúrate de que está en buen estado y de que coincide exactamente con la antigua en tamaño y forma. Inserta la goma en el marco de la puerta, asegurándote de que encaje correctamente en su lugar y que el anillo de retención quede bien fijado. Verifica que la goma esté alineada y sin pliegues para garantizar una buena estanqueidad y evitar fugas de agua. Una vez instalada, cierra la puerta y realiza un ciclo de prueba con agua para comprobar que no hay fugas y que la goma cumple su función correctamente.
¿Qué medidas preventivas puedo tomar para evitar que la goma de la puerta de la lavadora se desgaste rápidamente?
Mantén la goma limpia y seca después de cada uso
Una de las principales medidas preventivas para prolongar la vida útil de la goma de la puerta es asegurarse de que quede limpia y seca tras cada ciclo de lavado. La acumulación de residuos de detergente, suciedad o humedad favorece el deterioro prematuro del material. Para ello, pasa un paño húmedo y, posteriormente, uno seco para eliminar restos de agua o suciedad. Evitar que se acumulen restos de detergente o moho ayuda a mantener la goma en mejores condiciones y previene el desgaste acelerado.
Revisa y ajusta la alineación de la puerta periódicamente
Una puerta mal alineada puede generar presiones irregulares sobre la goma, provocando su deformación o desgaste irregular. Verifica que la puerta cierre correctamente y sin forzar. Si detectas que la goma no ajusta bien o la puerta no cierra de manera uniforme, es recomendable ajustar o reemplazar las gomas de sellado. Esto reduce el riesgo de rozaduras innecesarias y mantiene la integridad del sellado durante más tiempo.
Evita cargar en exceso la lavadora y manipula con cuidado la puerta
El sobrecargar la lavadora o abrir y cerrar la tambor con fuerza puede causar tensiones en la goma, acelerando su desgaste. Respeta siempre la capacidad recomendada y manipula la puerta con suavidad. Además, si notas que la goma presenta signos de desgaste, grietas o deformaciones, es importante reemplazarla antes de que cause fugas o daños mayores en la máquina.

