¿Por qué mi lavadora no desagua y qué averías pueden estar causando el problema?
Obstrucciones en la salida de agua o en la bomba
Una de las causas más comunes por las que una lavadora no desagua es una obstrucción en la manguera de salida o en la bomba de desagüe. Con el tiempo, restos de detergente, pelusas, monedas o pequeños objetos pueden acumularse y bloquear el flujo del agua. Es importante revisar que la manguera no esté doblada, torcida o colapsada, ya que esto también impide que el agua fluya correctamente hacia el desagüe. La bomba, por su parte, puede acumular residuos o desgastarse, lo que impide su correcto funcionamiento.
Problemas en la bomba de desagüe o en el sistema eléctrico
Otra causa frecuente son fallos en la bomba de desagüe. La bomba puede estar averiada, bloqueada o quemada, lo cual se traduce en que no se active durante el ciclo de desagüe. También puede existir un problema eléctrico, como un fusible fundido o un fallo en el motor de la bomba. En estos casos, la lavadora no detectará que debe activar la bomba, o esta no funcionará correctamente. Es recomendable comprobar visualmente la bomba y realizar pruebas de continuidad en el motor para descartar averías eléctricas.
Filtros obstruidos o mal colocados
Muchas lavadoras tienen un filtro que evita que objetos grandes lleguen a la bomba. Si este filtro está sucio, obstruido o mal colocado, puede impedir el correcto drenaje del agua. Es habitual que acumulen pelusas, hilos o restos de detergente. Revisar y limpiar el filtro periódicamente es fundamental para evitar fallos en el desagüe. Además, asegurarse de que esté instalado en la posición correcta, ya que una mala colocación también puede bloquear el flujo del agua.
¿Qué pasos seguir para comprobar si la bomba de desagüe o la manguera están obstruidas en casa?
Inspección visual y acceso a la bomba y manguera
Para comenzar, es fundamental desconectar el electrodoméstico de la corriente eléctrica para garantizar tu seguridad. Luego, retira la tapa o panel de acceso que te permita llegar a la bomba de desagüe y a la manguera. Revisa visualmente el estado de ambas partes: busca signos evidentes de obstrucción, acumulación de residuos o daños visibles en la manguera. La presencia de objetos extraños o residuos acumulados suele ser una causa común de bloqueo. Además, comprueba que la manguera esté correctamente conectada y que no tenga dobleces o aplastamientos que puedan impedir el flujo del agua.
Verificación de la manguera y flujo de agua
Una vez que tienes acceso, puedes realizar una prueba sencilla para detectar obstrucciones. Desconecta la manguera de la bomba y colócala en un recipiente para drenar el agua residual. Observa si sale agua sin dificultad. Si el flujo es lento o se detiene, puede indicar una obstrucción en la manguera o en la propia bomba. También puedes inspeccionarla por dentro, asegurándote de que no tenga nudos, restos de jabón o residuos que bloqueen el paso del agua. En algunos casos, una simple limpieza o desatascado puede resolver el problema.
Revisión de la bomba y prueba de funcionamiento
Para verificar si la bomba está obstruida, escucha si emite ruidos al intentar desaguar, o si simplemente no funciona. Si la bomba no hace ningún sonido o está atascada, puede estar bloqueada por objetos o residuos. Para comprobar su estado, desmonta cuidadosamente la carcasa y retira cualquier residuo o objeto que pueda estar atrapado en las aspas o en el impulsor. Después, realiza una prueba de funcionamiento conectando la bomba directamente (si tienes conocimientos y seguridad para hacerlo) o solicitando la revisión por un técnico especializado. Esto asegurará que la bomba esté operativa y sin obstrucciones internas.

¿Cómo solucionar en casa una lavadora que no termina el ciclo por falta de desagüe?
Verifica y limpia el filtro de desagüe
Una de las causas más comunes de falta de desagüe en la lavadora es la acumulación de residuos en el filtro. Accede al compartimento del filtro, generalmente ubicado en la parte inferior frontal de la máquina, y retíralo con cuidado. Limpia cualquier pelusa, pelo o residuos que puedan estar obstruyendo el paso del agua. Es recomendable realizar esta revisión regularmente, ya que un filtro sucio puede causar bloqueos y evitar que la lavadora termine el ciclo correctamente.
Revisa la manguera de desagüe
La manguera de desagüe puede sufrir dobleces, torsiones o bloqueos que impiden el flujo del agua. Inspecciona toda la longitud de la manguera, asegurándote de que esté libre de obstrucciones internas y que no esté doblada o aplastada. Si detectas alguna obstrucción visible, retírala con cuidado o reemplaza la manguera si está dañada. Además, comprueba que la manguera esté correctamente conectada y en posición, sin que quede demasiado elevada o torcida, lo que puede afectar la gravedad del desagüe.
Verifica la bomba de desagüe
La bomba de desagüe es responsable de evacuar el agua de la lavadora. Si está atascada o defectuosa, el ciclo puede detenerse por falta de desagüe. Escucha si la bomba emite ruidos extraños o si la lavadora no realiza la expulsión del agua. Para revisarla, desconecta la máquina, localiza la bomba (normalmente en la parte inferior trasera), y verifica que no haya objetos atrapados o suciedad en su interior. En caso de que la bomba esté dañada o no funcione correctamente, será necesario reemplazarla por una pieza compatible y de calidad.
Consejos adicionales para evitar bloqueos
– Mantén limpio el filtro y la manguera periódicamente para prevenir acumulaciones.
– No sobrecargues la lavadora, ya que un exceso de ropa puede aumentar la presión en el sistema de desagüe.
– Utiliza productos adecuados para evitar la formación de residuos que puedan adherirse a las tuberías y componentes internos.
Realizar estas revisiones básicas en casa puede solucionar la mayoría de los problemas relacionados con la falta de desagüe y asegurar que tu electrodoméstico funcione de forma eficiente.
¿Qué medidas preventivas puedo tomar para evitar que mi lavadora deje de desaguar correctamente?
Revisa y limpia regularmente el filtro de la bomba
Una de las principales causas de problemas de desagüe es la acumulación de residuos en el filtro de la bomba. Para prevenir atascos, es recomendable revisar este filtro al menos una vez al mes y limpiar cualquier residuo, como pelusas, monedas o pequeños objetos que puedan bloquear el paso del agua. Mantener el filtro limpio garantiza un flujo de agua constante y evita que la lavadora se quede estancada durante el ciclo de desagüe. Además, asegúrate de que el filtro esté correctamente colocado después de la limpieza para evitar fugas o mal funcionamiento.
Inspecciona y despeja la manguera de desagüe
La manguera de desagüe puede acumular residuos o doblarse, lo que dificulta el correcto flujo del agua. Es fundamental verificar que la manguera no esté obstruida, doblada o aplastada, especialmente en los tramos accesibles. Utiliza agua a presión o un cable flexible para eliminar posibles obstrucciones en el interior de la manguera. Además, asegúrate de que la manguera esté bien colocada y en la altura adecuada, siguiendo las recomendaciones del fabricante, para evitar que el agua retroceda o que el desagüe sea ineficiente.
Mantén las tuberías de desagüe libres de obstáculos y residuos
Las tuberías de desagüe en la vivienda también pueden acumular residuos, como restos de jabón, pelos o suciedad, que obstruyen el paso del agua. Es recomendable revisar y limpiar periódicamente la zona donde conecta la manguera a la tubería principal o al desagüe de la vivienda. Usa productos específicos para desatascos o un cable flexible para eliminar bloqueos en las tuberías, asegurando un flujo libre y evitando que la lavadora deje de desaguar correctamente. Además, evita que la manguera quede en contacto con objetos o áreas que puedan acumular suciedad, facilitando así su mantenimiento preventivo.

